sábado, abril 18, 2026

La nueva ola de LISTs para la HBP: cuánto hay de innovación, cuánto de hype y qué puede importar de verdad al paciente

ICUA Viewpoint · Innovación & HBP

La segunda generación de LISTs ya no vende solo “menos invasión”. Vende anatomía personalizada, mejor preservación funcional y una experiencia más amable. La pregunta es cuánta de esa promesa será medicina de verdad y cuánta será simplemente un relato mejor construido.

El campo de los tratamientos mínimamente invasivos para la HBP está entrando en una segunda etapa.

La primera estuvo marcada por la consolidación de nombres ya conocidos: UroLift, Rezum, iTIND, PAE, Aquablation. Cada uno con una promesa relativamente clara, un nicho razonable y un nivel de evidencia cada vez más identificable.

La segunda etapa es distinta.

Ahora empiezan a aparecer nuevas generaciones de dispositivos y conceptos con una promesa todavía más ambiciosa: menos agresión, mayor adaptación anatómica, mejor preservación sexual, menor carga perioperatoria y una experiencia global más amable para el paciente.

Eso suena bien. Y, en parte, puede ser cierto.

Pero también es exactamente el tipo de terreno en el que la innovación real y el hype pueden empezar a parecerse demasiado.

Qué está prometiendo la nueva generación

La nueva ola de LISTs no solo quiere ser “menos invasiva”. Quiere ser, al mismo tiempo, más precisa, más funcional, más anatómicamente personalizada, más aceptable para pacientes reacios a la cirugía y, en el mejor de los casos, también suficientemente duradera.

Es una promesa potente. Mucho más potente que la de la primera ola.

Porque no vende solo un procedimiento. Vende una visión del futuro: tratar mejor, con menos peaje y más adaptado a cada paciente.

En términos de mercado y narrativa clínica, eso tiene una fuerza enorme.

Por qué esta evolución tiene sentido

Sería injusto despreciarla de entrada.

El campo de la HBP todavía arrastra varias tensiones no resueltas: cómo desobstruir sin penalizar tanto la sexualidad, cómo evitar tratamientos excesivos en pacientes que no quieren cirugía potente, cómo individualizar mejor la elección según anatomía y prioridades, y cómo reducir la carga psicológica y logística del tratamiento.

En ese sentido, la aparición de nuevas tecnologías no es una moda arbitraria. Responde a problemas reales.

La cuestión no es si hay espacio para innovar. La cuestión es qué parte de esa innovación será clínicamente relevante y qué parte será sobre todo una mejora de relato.

Los nuevos candidatos

En este nuevo grupo empiezan a aparecer nombres como Optilume BPH, Zenflow Spring, Butterfly, ProVee, Urocross y FloStent.

Todos ellos forman parte de una narrativa de nueva generación: dispositivos menos agresivos, más personalizables, potencialmente más cómodos y con vocación de preservar función.

Eso los hace interesantes. Pero hoy, en la mayoría de los casos, siguen siendo más importantes como señal de hacia dónde quiere ir el campo que como técnicas ya consolidadas.

Dónde puede haber innovación real

1. Mejor adaptación anatómica

Muchas de las limitaciones de la primera ola vinieron de aplicar técnicas “mínimamente invasivas” a pacientes o anatomías que no eran las ideales.

Si una nueva generación de LISTs consigue seleccionar mejor tamaños, lóbulos medios, configuraciones cervicales y tipos de obstrucción, eso sí sería una mejora importante.

2. Mejor equilibrio entre función y durabilidad

Esta es la gran promesa de fondo.

Hasta ahora, el campo ha vivido una fractura bastante clara: cuanta más función se preserva, más riesgo hay de perder potencia desobstructiva o durabilidad.

Si alguna tecnología nueva consigue alterar ese equilibrio de verdad, tendrá un valor clínico relevante.

Pero ese listón es muy alto. No basta con parecer más elegante. Tiene que demostrar que realmente cambia la ecuación.

3. Menor agresión sin convertirse en undertreatment

No se trata solo de hacer menos. Se trata de hacer menos sin hacer insuficiente.

Y ahí está una de las grandes dudas del campo.

Dónde puede haber hype

1. “Mínimamente invasivo” como atajo emocional

La etiqueta tiene mucha fuerza psicológica. Sugiere menos dolor, menos riesgo, menos arrepentimiento y menos impacto.

Pero “menos invasivo” no siempre significa “mejor” ni “suficiente”. A veces solo significa que el coste terapéutico se desplaza a otro sitio: más retratamiento, menor eficacia o mayor dependencia de una anatomía ideal.

2. Preservación sexual como eje dominante del relato

La preservación de la eyaculación es una de las grandes palancas de este campo. Y con razón.

Pero también es un terreno fácil para el sobreénfasis. Cuando una técnica pone el foco casi exclusivamente en la función sexual, hay que preguntarse: ¿qué pasa con la durabilidad? ¿qué pasa con la potencia desobstructiva? ¿qué pasa con los resultados en el mundo real? ¿qué pasa cuando la anatomía no es perfecta?

Si eso no se explica, no estamos ante medicina centrada en el paciente, sino ante una narrativa incompleta.

3. Dispositivos con mucha visibilidad y poca madurez

Esto es especialmente relevante en varios de los nuevos FITs o dispositivos de remodelado.

Su presencia en revisiones, congresos o conversaciones de futuro no significa necesariamente que ya tengan un lugar estable en la práctica clínica.

A veces lo que crece primero no es la evidencia, sino la expectativa.

4. Redes de adopción muy activas

Toda innovación necesita líderes clínicos que la empujen. Eso es normal y muchas veces positivo.

Pero cuanto más device-driven es un campo, más importante se vuelve distinguir entre entusiasmo legítimo, adopción temprana y validación independiente.

Una técnica puede parecer muy prometedora dentro de una red de adopción y, sin embargo, no haber demostrado todavía un beneficio diferencial suficientemente robusto.

El caso de Optilume BPH

Si hay un nombre que hoy parece especialmente relevante dentro de esta segunda ola, es Optilume BPH.

Es probablemente uno de los candidatos más avanzados dentro del bloque emergente. Tiene una narrativa clara: procedimiento poco agresivo, preservación funcional y una propuesta híbrida interesante.

Eso merece atención.

Pero precisamente por eso conviene hacerle las mismas preguntas que al resto: ¿en qué anatomía funciona mejor? ¿qué durabilidad real tiene? ¿qué hueco ocupa frente a Rezum, PUL o iTIND? ¿qué hueco ocupa frente a Aquablation o HoLEP? ¿su valor es sobre todo funcional, logístico o verdaderamente terapéutico?

Hasta que esas preguntas no se respondan con suficiente madurez, conviene mantener una mezcla sana de interés y prudencia.

Qué debería exigirse a cualquier nuevo LIST

Antes de que una nueva técnica reclame un lugar estable, debería poder responder con claridad a cinco preguntas:

  • ¿Para qué anatomía sirve de verdad?
  • ¿Cuál es su carga de retratamiento a medio plazo?
  • ¿Qué gana frente a los LISTs ya existentes?
  • ¿Qué gana frente a Aquablation o HoLEP?
  • ¿Su principal valor es funcional, logístico o realmente terapéutico?

Si no puede responder a eso, probablemente todavía esté más cerca de la promesa que del estándar.

Entonces, ¿cómo leer lo que viene?

Con curiosidad, sí. Pero también con mucha disciplina.

La innovación en HBP tiene sentido y es necesaria. No todo lo nuevo es humo, y el campo todavía necesita mejores soluciones para pacientes que hoy quedan atrapados entre tratamientos demasiado blandos y cirugías que perciben como demasiado agresivas.

Pero precisamente por eso conviene ser exigentes.

No basta con que una tecnología sea nueva. No basta con que sea elegante. No basta con que preserve mejor la eyaculación. No basta con que tenga una narrativa moderna de personalización.

Tiene que demostrar que, de verdad, mejora el equilibrio entre desobstrucción, función, durabilidad y carga del tratamiento.

Conclusión

La nueva ola de LISTs puede traer innovación real. Pero también puede traer consigo una inflación de promesas.

La línea entre una cosa y otra no la marcará el marketing ni la sofisticación del dispositivo. La marcará una pregunta muy simple:

¿Aporta algo clínicamente relevante que no podamos obtener ya con otras opciones, y lo hace sin desplazar el problema a otro sitio?

Hasta que eso quede claro, conviene leer este campo con interés, pero sin dejarse deslumbrar.

Porque el futuro de los LISTs no se decidirá por su novedad, sino por su capacidad real para mejorar la vida del paciente sin venderle más de lo que pueden cumplir.


Idea clave ICUA
La segunda generación de LISTs merece atención, pero no admiración automática. La innovación relevante será la que de verdad mejore el equilibrio entre eficacia, función y carga del tratamiento, no la que solo refine el lenguaje con el que se presenta.

Lecturas recomendadas

  • Next-gen minimally invasive surgical therapies for BPH. PMID 40923125
  • State-of-the-art in minimally invasive treatments for benign prostatic obstruction. PMID 41469901
  • Selecting Minimally Invasive Surgical Treatments for BPH. Eur Urol Focus 2025. PMID 40348622
  • Impact of minimally invasive surgical therapies on sexual function in BPH. PMID 40891476
  • Device profile of Optilume BPH Catheter System. PMID 40853744
  • Systematic Review of Functional and Sexual Outcomes of MISTs for BPO. European Urology

jueves, abril 09, 2026

Enucleación prostática en la práctica: lecciones de expertos del congreso BEAM 2025

Se acaba de publicar un nuevo artículo de consenso de expertos en el World Journal of Urology (abril 2026), que reúne recomendaciones prácticas de cirujanos internacionales de alto volumen — cada uno con más de 1.000 procedimientos de enucleación endoscópica de próstata (EEP) — basadas en discusiones estructuradas del congreso BEAM 2025 (Belgian Endourological Association Meeting) en Gante, Bélgica.

He tenido el privilegio de contribuir a este trabajo colaborativo junto a los colegas Martin Kanne, Cesare Marco Scoffone, Felipe Figueiredo, Thomas Herrmann, Peter Schatteman, Thomas Tailly, Carl Van Haute y Pieter Uvin, coordinados por Gaëtan Devos.

¿Por qué es importante este artículo?

La enucleación endoscópica de próstata — ya sea con láser Holmium (HoLEP), láser Thulium (ThuLEP) u otras fuentes de energía — está reconocida como el estándar de oro para el tratamiento quirúrgico de la obstrucción prostática benigna (OPB), independientemente del tamaño de la próstata. Tanto las guías de la AUA como de la EAU la respaldan. Sin embargo, su adopción mundial sigue siendo limitada, principalmente porque la curva de aprendizaje es considerablemente más pronunciada (30–50 casos) que la de la RTUp tradicional (~10 casos).

Este artículo nace de una premisa sencilla: si los cirujanos de EEP más experimentados del mundo pudiéramos destilar nuestro conocimiento colectivo en consejos prácticos y aplicables, podríamos ayudar a acortar esa curva de aprendizaje y hacer la EEP más segura y accesible.

Recomendaciones clave

1. La EEP no es una RTUp — adoptar la mentalidad correcta. La EEP es una disección anatómica a lo largo de la cápsula quirúrgica prostática, no una técnica de reducción de volumen. A diferencia de la RTUp, la EEP no puede interrumpirse una vez iniciada — debe completarse. El cirujano debe abrazar la variabilidad anatómica y adaptarse a cada caso en lugar de imponer un abordaje uniforme.

2. Formar a todo el ecosistema. La preparación va mucho más allá del cirujano. Todo el equipo de quirófano — enfermería, anestesiología, unidad de esterilización, ingeniería biomédica — debe comprender los instrumentos, el láser, el morcelador y los escenarios habituales de resolución de problemas. El apoyo institucional del jefe de servicio es fundamental.

3. Respetar la curva de aprendizaje. Empezar con próstatas de 50–60 g sin tratamientos previos. Limitar a un máximo de dos casos por día quirúrgico durante la fase inicial. Evitar casos de nivel experto al principio: próstatas post-radioterapia, glándulas >120 g, obesidad mórbida (IMC >35) o pacientes con prótesis de pene. Comunicar abiertamente al equipo de quirófano que los primeros procedimientos llevarán más tiempo.

4. Técnica en bloque con liberación apical precoz. Aunque no existe una técnica de enucleación estándar única, la evidencia creciente apoya el abordaje en bloque como más rápido y eficiente que las técnicas multilobulares. Es importante destacar que, independientemente de si se utiliza una técnica multilobular o en bloque, realizar una liberación apical precoz puede reducir el riesgo de incontinencia de esfuerzo postoperatoria al minimizar la sobredistensión del esfínter urinario externo. Este es un punto que hemos defendido consistentemente desde nuestra experiencia en ICUA.

5. Elegir el plano de disección correcto. Uno de los errores más frecuentes durante la enucleación apical es dudar en iniciar la disección suficientemente distal al veru montanum por miedo a lesionar el esfínter. Sin embargo, especialmente en próstatas grandes, el plano apical óptimo suele estar bien distal al veru. Un plano demasiado proximal lleva a falsos planos, sangrado, tejido residual y frustración. Hay que confiar en las señales visuales — bandas fibrosas, brillo capsular — por encima de las suposiciones de profundidad.

6. Invertir en equipamiento adecuado. Un láser de alta potencia, un morcelador apropiado (los dispositivos oscilantes demuestran eficiencia de morcelación superior), resectoscopio de flujo continuo, suero de irrigación calentado y protección anticondensación de cámara adecuada — no son lujos, sino elementos esenciales para ofrecer atención de alto nivel y gestionar la curva de aprendizaje.

7. Saber cuándo parar o convertir. Cuando se pierde la orientación o la visión es mala, hay que retirar el resectoscopio y reevaluar. El problema casi siempre está detrás. Convertir a RTUp no es un fracaso — es una decisión prudente. La seguridad del paciente siempre tiene prioridad sobre el ego quirúrgico.

8. Monitorizar resultados — siempre. Grabar los procedimientos. Utilizar cuestionarios validados como el IPSS. Revisar los propios vídeos incluso después de más de 1.000 casos. Discutir resultados y complicaciones con colegas. La autoevaluación continua es lo que separa lo bueno de lo excelente.

Manejo de anatomía compleja

El artículo proporciona orientación detallada sobre escenarios difíciles: próstatas muy grandes (donde el alcance del instrumento, la protrusión intravesical y los nódulos satélite plantean desafíos únicos), próstatas pequeñas (<30 g, donde la cápsula quirúrgica está poco desarrollada), y lóbulos medianos grandes (donde el plano de disección cerca del cuello vesical se sitúa peligrosamente cerca de los orificios ureterales). Se destaca la evaluación preoperatoria con RM de la angulación apical anterior y la curvatura posterior de la base como herramienta útil para estimar la dificultad del procedimiento.

Consejos para la morcelación

La morcelación suele enseñarse primero porque parece sencilla, pero pueden producirse complicaciones graves — incluidas laceraciones vesicales e incluso fístulas vesico-sigmoideas. El artículo enfatiza: hemostasia meticulosa antes de la morcelación, doble fuente de irrigación para evitar el vaciado vesical inesperado, ojos fijos en la pantalla en todo momento y liberación inmediata del pedal si se sospecha lesión vesical.

Prevención de complicaciones

Las principales complicaciones postoperatorias abordadas incluyen retención por coágulos, incontinencia de esfuerzo transitoria, estenosis uretral (la localización más frecuente es la uretra bulbar) y contractura del cuello vesical. La prevención es fundamental: lubricación adecuada, adaptar el calibre del instrumental al diámetro uretral (y no al revés), y realizar EEP en bloque con liberación apical precoz. El principal factor de riesgo para esclerosis de cuello vesical es un tamaño prostático pequeño (<54–55 ml).

Referencia completa

Devos G, Kanne M, Gómez Sancha F, Scoffone CM, Figueiredo F, Herrmann T, Schatteman P, Tailly T, Van Haute C, Uvin P. Endoscopic enucleation of the prostate made practical: lessons from experts from the BEAM25 meeting. World J Urol. 2026;44:282.
doi:10.1007/s00345-026-06384-3


Dr. Fernando Gómez Sancha — Director Médico, ICUA (Instituto de Cirugía Urológica Avanzada), Clínica CEMTRO, Madrid. Pionero de la técnica de HoLEP en bloque con liberación apical precoz. Más de 10.000 procedimientos de EEP. Programa internacional de formación para urólogos de más de 60 países.

martes, abril 07, 2026

HoLEP en bloque con liberación de mucosa vesical: un refinamiento técnico para mayor seguridad

En bloc HoLEP with vesical mucosal release - World Journal of Urology 2026

Acaba de publicarse en World Journal of Urology un artículo que me resulta especialmente cercano. El Dr. Francisco Gómez-Regalado, urólogo del Hospital Ángeles del Carmen en Guadalajara (México), propuso hace tiempo una idea elegante: proteger los orificios ureterales incidiendo la mucosa vesical antes de la enucleación en bloque.

La idea me gustó desde el principio. Durante el HoLEP en bloque, especialmente en próstatas grandes, la disección del cuello vesical puede acercarse peligrosamente a los orificios ureterales. La liberación de la mucosa vesical crea un margen de seguridad que permite enuclear con más confianza sin riesgo de lesión ureteral.

¿Qué muestra el estudio?

Se analizaron 194 pacientes consecutivos operados entre enero de 2024 y octubre de 2025. Los resultados son sólidos:

  • Volumen prostático mediano: 80 mL
  • Tejido enucleado: 37 gramos
  • Tiempo operatorio: 83 minutos
  • La liberación de mucosa vesical se realizó con éxito en el 100% de los casos
  • Tasa de complicaciones: 1.5%
  • Lesión de orificio ureteral: 0.5% (1 paciente)
  • Incontinencia transitoria al mes: 2% — a los 3 meses: 0%

¿Por qué importa este refinamiento?

Las mejores innovaciones quirúrgicas no nacen en laboratorios, sino de la experiencia diaria en el quirófano. Un cirujano que opera todos los días identifica un riesgo, piensa una solución y la pone a prueba. Eso es exactamente lo que hizo el Dr. Gómez-Regalado.

El dato más interesante: la potencia del láser (50W vs 100W) no se asoció de forma independiente con el tiempo de enucleación. Lo que importa es la técnica, no la potencia del láser.

Un paso sencillo que añade seguridad

Este refinamiento añade segundos al procedimiento y potencialmente previene una complicación seria. Es el tipo de innovación incremental que avanza la técnica quirúrgica: práctica, reproducible y basada en evidencia.

Orgulloso de participar en este trabajo con el equipo de Guadalajara.

Referencia: Gomez-Regalado F, Munoz-Lopez Y, Perez-DuPond E, Figueroa-Garcia A, Tejeda-Andrade C, Castro-Zazueta S, Gómez-Sancha F. En bloc HoLEP with vesical mucosal release: a technical refinement for safety and operative efficiency. World J Urol. 2026;44(1):287. PubMed | DOI

www.drgomezsancha.com

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